Páginas vistas en total

domingo, 28 de agosto de 2011

UNIVERSIDAD DE CHILE 2 / UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN 0


Cuando verifiqué la formación azul antes del partido se me vino a la mente el título de una de las obras más conocidas de Gabriel García Márquez. Aparecía Paulo Magalhaes como un fiel equivalente al personaje de esta novela, Santiago Nasar. Ya he tratado el tema en columnas anteriores y quiero reforzarlo ahora. Sampaoli tiene el crédito de los resultados y de aquella esplendorosa estrella número catorce. No obstante y con el respeto que amerite, no dudaremos en criticarlo cuando nuestro convencimiento lo exija. Yendo al partido, la U repitió la acostumbrada dosis de vértigo y mantuvo de cabezas a la defensa del campanil durante casi todo el pleito. El punto negro lo constituyó la ventaja que dio Sampaoli al desarmar la dupla de centrales que tanta solidez ha otorgado a la zaga. No amerita repetir lo que tanto hemos enfatizado. ¿Valió la pena este experimento para entregar protagonismo de titular a un jugador como Magalhaes? El inicio del segundo tiempo dio la respuesta: sí. La “crónica de una muerte anunciada” se produjo y el discreto jugador se quedó en el camarín, retornando las cosas a la normalidad con el ingreso de Marcos González.
Por más que un jugador no “sea del gusto” del DT, pretender imprimir protagonismo de titular al ex Cobreloa en desmedro de un jugador que ha brindado momentos muy importantes a la U como Matías Rodríguez, y que en opinión de la gran mayoría azul es un excelente componente del equipo, me parece contumacia pura. Magalhaes fue un fiasco mientras jugó y Marcos González un patrón del fondo en el segundo tiempo. Este último es enorme en el juego aéreo (gana todo por arriba), marca bien abajo, es contundente en lo físico y más aun sale jugando bien. Espero que lo acontecido esta tarde resuelva los embrollos mentales de nuestro DT y por fin aplique la cordura. No veo para qué podría querer endosarse problemas en forma voluntaria. A mi entender, la incorporación del aludido jugador obedece a la misma indigna lógica de negocios que aplicó en la llegada de Garcés.
Punto a parte merece celebrar lo conseguido por un ídolo genuino como Diego Rivarola. El ambiente y su vasto deseo de convertir el gol número cien defendiendo al Romántico Viajero lo llevaron a usar su inteligencia en una jugada donde de manera genial consigue un penal que no me cabe duda buscó con ahínco. Por supuesto, para todos los celosos que envidian la mística de la U, lo único que cabía destacar en la jugada era la polémica del penal sancionado o que sencillamente no existió. La astucia de Rivarola fue utilizar en beneficio propio la estupidez de su marcador (flamante seleccionado de Borghi), que abrió su brazo en forma imprudente. La ejecución de la “pena máxima” fue certera y permitió como tantas otras veces reflejar la calidad de un inmortal para el firmamento azul.

viernes, 26 de agosto de 2011

BAJO SOSPECHA


Cuando existen sospechas acerca del desarrollo de ardides y conspiraciones tramadas por las mafias de turno, se espera alguna acción desfachatada que las ponga de manifiesto. Tal fue, por ejemplo, la confabulación entre argentinos y peruanos en el Mundial del ’78 o el desempeño abyecto del árbitro Alfredo Rodas en el partido entre la U y River Plate en la Copa Libertadores del ’96.
Sin embargo, el tiempo no transcurre en vano y las fechorías de los grupos dirigentes están obligadas a evolucionar hacia formas más sutiles. Tal como lo aseguramos en el artículo de este mismo blog titulado Tarea Realizada, al parecer una de las últimas herramientas de estafa y maquinación consiste en sobornar a los guardalíneas. La Universidad de Chile ya ha sufrido a dos de estos hampones, uno ante Alianza Lima en Santiago y otro ante Fénix en Uruguay. La U deberá estar muy atenta a la designación de estos oscuros personajes y eso es tarea para la actual administración: tendrá que perderle el miedo a la Confederación Sudamericana de Fútbol y ser capaz de vetar a los tríos arbitrales más ladinos, para lo cual es necesario elaborar una lista negra que esté respaldada con imágenes de archivo.
Por desgracia, nuestro comité de árbitros ha resuelto ponerse a la moda y también ha adquirido la perspicacia como valor encubierto: para la cuarta fecha del presente torneo inhabilitó al árbitro Jorge Osorio por su “polémico cometido” en el pleito entre la U y Cobreloa. Esta supuesta controversia se debe a la expulsión de Sebastián Roco en el primer tiempo, lo que trajo como consecuencia los rebuznos de la prensa y el gimoteo de Nelson Acosta. Como ya sostuvimos en su momento, la salida de Roco fue absolutamente justa y sirvió para prevenir más alevosías de su parte.
Luego de tan extraña decisión es válido preguntarse si el comité de árbitros es independiente al instante de tomar decisiones o si recibe “consejos” de parte de otra entidad, pues insistimos: si Roco fue expulsado con justicia ¿por qué castigar al réferi que sólo se limitó a cumplir el reglamento? Este triste ejemplo puede motivar que los árbitros no se atrevan a amonestar a los contrincantes de la Universidad de Chile, tal como aconteció con el juez Carlos Rumiano en el primer tiempo contra Santiago Morning.
Ojalá no estemos en el preámbulo de un campeonato viciado en el que se pretenda levantar a los difuntos del cementerio indio. 

SANTIAGO MORNING 0 / UNIVERSIDAD DE CHILE 2


Una vez más la “U” debió resolver un acertijo defensivo. Es lo que ha venido haciendo frente a escuadras futbolísticamente discretas cuyo objetivo primordial, a la luz de lo que revelan en la cancha, consiste solamente en no recibir demasiados goles. Recordemos que el mismo cuadro de la “V” negra propinó una de las dos derrotas sufridas por Sampaoli en la rueda pasada. ¿Por qué lo planteo responsabilizando al DT? Primero: no porque se haya ganado voy a preferir la línea defensiva de tres por sobre la de cuatro. La diferencia respecto del partido anterior entre ambos elencos radica en que los actuales intérpretes de la zaga azul son los idóneos. No olvidemos las cefaleas que sufrimos cuando el técnico insistía en darle protagonismo a Juan Abarca en esas funciones. Hoy contamos con dos verdaderas torres y Sampaoli lo ha entendido, celebro aquéllo. Segundo: el equipo trae consigo más “horas de vuelo” y por ende un funcionamiento colectivo mucho más cohesionado y espontáneo. Por último: frente a conjuntos tan miserables como el de ayer quizá valga la pena plantearlo de esa manera. Salvo la austera tapada de Johnny Herrera en un tiro libre, “los del Morning” jamás constituyeron real amenaza para el arco del campeón. Independiente del resultado obtenido, me inclino por la línea de cuatro con laterales pasando al ataque. Me parece que esa debiera ser la fórmula para el concierto internacional ante cuadros de mayor nivel.
Rivales como el de anoche no representan una vara adecuada para medir el máximo potencial del equipo, pero sirven a lo menos para ratificar la prestancia con que la “U” está siendo capaz de concretar triunfos que en el papel aparecen como obligación. Se logró con dominio absoluto durante todo el encuentro y con el pórtico invicto. Lo anterior refleja dos aspectos que permiten concluir lo siguiente sobre este partido: la superioridad futbolística y física azul fue rutilante o la tacañería del contrincante vergonzosa. Me parece que una mezcla de ambas es justa, aunque con gran preponderancia de lo primero.
No incluiré esta vez juicios sobre el desempeño de los jugadores, en líneas generales, todos tuvieron un muy buen cometido. Destacar, como por supuesto corresponde, la calidad técnica de Rivarola para definir de manera exquisita el segundo gol.
En memoria de las carcajadas que fueron testigos del relajo con que nuestra cofradía presenció el partido, convengamos que el real peligro se asumió de manera voluntaria cuando resistimos estoicamente estando dos a cero arriba, “el resultado más peligroso del fútbol”.

martes, 23 de agosto de 2011

INEPTITUD IRRITANTE: GARCÉS EN EL HORIZONTE


Partamos por describir brevemente algunos conceptos importantes a tener en cuenta respecto del recurso humano en una empresa. Con alto grado de probabilidad, la mayoría de las personas que ejercen un trabajo no tienen la posibilidad de escoger la actividad que responde a su vocación. Más aún, muchas veces se deben soportar malos humores, cansancio, órdenes contrarias a los valores propios y así… Podríamos seguir enumerando. Como se dice, trabajar “es un mal necesario” para muchos.
Casi en forma natural, una empresa implica una suerte de dictadura en la que se imponen normas y procedimientos desde arriba. Esta es sólo una descripción objetiva. Por su categoría y posición, quienes dirigen una compañía están obligados a liderar un funcionamiento adecuado a los intereses fundamentales de la organización. Aludiendo a Maslow y su pirámide, la primera razón por la que una persona se mantiene en su trabajo responde a necesidades básicas de seguridad: aunque en ocasiones un individuo pueda estar contrariado, serán aquellas necesidades las que se superpongan y fuercen la contención de un natural deseo de deserción. En la medida en que quienes dirigen ejerzan un liderazgo inteligente, éste repercutirá en una de las variables más sensibles e importantes de una empresa: la productividad. El factor aumentará siempre y cuando los individuos que conforman la organización se mantengan motivados, en un ambiente de trabajo cordial, con claridad en los objetivos trazados y con una sensación de estabilidad laboral. Mientras se aplique un liderazgo inadecuado, la productividad caerá o, dicho de otra forma, se generará ineficiencia en el uso de recursos provocando el alejamiento de los objetivos permanentes de largo plazo.
Ver al fútbol tan sólo como una empresa es un grave error. Precisamente, una excepción inherente a esta disciplina es el hecho de que los futbolistas realizan el trabajo que les gusta; otra, que este deporte posee características similares a una religión, lo que es parte de su esencia. Si bien la configuración de la actividad obliga un soporte empresarial para poder existir, cohabita de manera inseparable la dimensión emocional en condición de variable estratégica y su descuido es imperdonable. No asumir ni entender esto es simplemente una ineptitud.
En el inconsciente colectivo de este país la rendición de pleitesía a los patrones es un axioma. Cierta prensa insiste en calificar a Johnny Herrera como un insurgente debido a sus declaraciones, sugiriendo que debería callar y acatar las decisiones de sus empleadores porque ellos mandan y punto, independiente de que estén obrando de la manera más nefasta. Argumentan, entre otras cosas, que sus declaraciones públicas no contribuyen a un buen “clima laboral”, cuando lo que realmente ocurre es que son los dirigentes quiénes atentan contra ello. ¿Por qué ningún periodista opina así? ¿No cabe esa posibilidad? Lo anterior es producto de la instalación automática en la mente de los más débiles para actuar de manera militar en el acatamiento a sus “superiores”. Irrita observar tanto mamón revelando su propia naturaleza.
Lo de Herrera es admirable, como pocos (o casi nadie) se atreve a decir lo que piensa, sin temor a perder su trabajo. Primero, se está faltando profundamente el respeto a un miembro de “la empresa”: Esteban Conde. Aún faltan seis meses y ha sido virtualmente desafectado. ¿Acaso este tipo de procedimientos ejecutados desde la dirigencia no generan un clima adverso en el plantel? Segundo: ¿es Garcés un gran arquero y mucho más que Conde? Basta revisar la forma en que salió del “equipo de Mier”: por fallar en instancias decisivas. Por último, se trata de un jugador plenamente identificado con uno de los principales rivales. Se ha dicho lo mismo respecto de Aránguiz y Magalhaes; aclaremos: el primero hizo cadetes en la “U” y, por lo demás, a ninguno de los dos se le vio tan adherido a la camiseta aborigen.
Lo de Garcés no es más que una burda movida económica en la que los regentes buscan hacer “la pasada”. Estos malos entendidos negocios de corto plazo pueden terminar ocasionando traumas gratuitos al interior del camarín azul, que ya venía fisurado con Pelusso y que sólo pudo reestablecer la paz luego de arduos momentos. La dimensión psicológica en una “empresa futbolística” debe ser considerada como una variable sensible y vital por parte de quienes la lideran, no hacerlo es una burrada de marca mayor. 


Por Rodrigo Álvarez Mack 

lunes, 22 de agosto de 2011

LEGÍTIMO RECONOCIMIENTO


El rendimiento que despliega Universidad de Chile en el segundo semestre nos entrega algunos indicios del alto nivel de conexión táctica que han logrado partido a partido los integrantes de la estructura defensiva. Esta descripción es correlativa a un primer semestre en el que el sector de la zaga representó las mayores dificultades, aún cuando se bajó la estrella número 14 con aquella inolvidable hazaña.
El cuerpo técnico liderado por Jorge Sampaoli debía buscar un mejor funcionamiento para defender el título obtenido y emprender la participación en el certamen continental.
Teniendo esto como antecedente, desde el Toluca de México se reintegró Osvaldo González, quien hasta el momento ha proporcionado la rapidez y dinamismo propios de un jugador con condiciones de seleccionado nacional, además de replicar las características de tenacidad y buen juego aéreo que mostró en el Reinado Azul del Apertura 2009.
Esta precisa pieza que se ha instalado en la zaga de Universidad de Chile ha logrado una excelente e impecable asociación con la fortaleza que entrega Marcos González. Ambos se han consolidado como la dupla inamovible de centrales, tanto en un dispositivo de tres como de cuatro defensores.
Es importante mencionar a los otros jugadores que conforman la defensa: Matías Rodríguez, con condiciones sobresalientes de capacidad aeróbica que lo hacen ser un agente defensivo y ofensivo al mismo tiempo; José Rojas, con la rapidez y oficio que siempre muestra, otorga una alternativa polifuncional, ya sea de lateral como de stopper central por izquierda; por último el rendimiento efectivo y silencioso de Eugenio Mena, quien se ha convertido en el dominador de la banda izquierda con buen manejo de la línea defensiva y con un notable juego en velocidad que lo convierten en una llave que abre las defensas cerradas que enfrenta la U semana a semana.
Cada uno de los jugadores antes mencionados ha demostrado con creces que deben alcanzar la titularidad de manera inapelable durante el presente semestre.
Los casos de Johnny Herrera y Charles Aránguiz son rendimientos extraordinarios y trascendentales, dignos de ser abordados de manera particular. Son los pilares principales para lograr alcanzar un funcionamiento como el que tiene Universidad de Chile.
A modo de información complementaria, e intentando no caer en la recurrente simpleza estadística de los medios que “intentan” abordar la esfera deportiva, sintetizo los números registrados por la U en sus últimos encuentros oficiales:
Siete partidos jugados: con cinco triunfos, dos empates y sin caídas a su haber.
Con 12 goles a favor y cuatro en contra.
Deportes Concepción 2 - Universidad de Chile 2    
Universidad de Chile 3 - La Serena O  
Universidad de Chile 2  - Deportes Concepción 0
Universidad de Chile 1 – Fénix (Uru) 0
Universidad de Chile 3 - Cobreloa 1
Fénix (Uru) 0 - Universidad de Chile 0
Unión Española 0 - Universidad de Chile 1

Por Cristóbal Cornejo Sánchez

domingo, 21 de agosto de 2011

UNIÓN ESPAÑOLA 0 / UNIVERSIDAD DE CHILE 1

Progreso y consolidación fue lo demostrado por Universidad de Chile en un atípico domingo de agosto con horario estival. Para quien no sigue los entrenamientos del equipo, es sencillo inferir cantidad y calidad de trabajo del cuerpo técnico. Los primeros minutos del partido se jugaron casi en forma absoluta en zona defensiva del rival, con un funcionamiento fluido del medio campo azul que mostró toques de primera, rotación de balón y juego de memoria. Sopesando que casi todos los jugadores ingresados desde el inicio llevan consigo un importante desgaste, la respuesta fue contundente y permite deducir una notable preparación física y psicológica. Manejando la posesión de la pelota, la “U” no tuvo necesidad de desplegar el vértigo al que nos tiene acostumbrados y controló de manera inteligente los tiempos. Se vio a una escuadra madura, equilibrada y sólida en todas sus líneas. Ha sido materia de columnas anteriores resaltar la trascendencia de contar con jugadores férreos físicamente en un equipo de fútbol. Marcos y Osvaldo González proporcionan aquéllo y por fin afianzaron la antes feble línea defensiva. Esperemos que Sampaoli no presente dudas al respecto y relegue a Acevedo sólo como reemplazante en su puesto habitual. Doy por sentado el asunto de la titularidad en la zaga por lo que a futuro no insistiré en lo evidente.
Aunque hubo pasajes (muy pocos) en que Unión Española consiguió aproximarse al arco del primordial Johnny Herrera (hoy protagonizó una atajada soberbia), no pudo amagar nuevamente con real peligro el tanteador vacío que mantuvo la “U”.
Aspectos distinguidos de este partido son: la positiva evolución, despliegue físico y personalidad que ha desarrollado Francisco Castro, que además de convertir el gol pudo encajar otro luego de un virtuoso remate de larga distancia. La vital necesidad de contar con un portero de la categoría y significación adicional que encarna Herrera (pronto trataremos el tema de la contratación de Garcés). La urgencia de disponer de otro centrodelantero, que no perdone en ocasiones como la desperdiciada por Gabriel Vargas en el ocaso del segundo tiempo y la convicción de que Marcelo Díaz no representa reemplazo para Seymour. No jugó un mal partido pero simplemente su cometido debe provenir tan sólo desde la suplencia.
Al término de esta columna, constato que en el muladar de Macul continúa la parvedad del émulo principal, broche de oro para esta nota.

viernes, 19 de agosto de 2011

TAREA REALIZADA


Tal como se esperaba, la U pasó la llave ante Fénix en un partido rudo y a ratos peligroso para la integridad del plantel: los uruguayos emplearon toda clase de artimañas y excesos porque los recursos futbolísticos les eran tan ajenos como la decencia a la televisión chilena.
Nos limitaremos a alabar la seguridad de Herrera, Marcos y Osvaldo González, la eficacia de Aránguiz y la habilidad de Eduardo Vargas y Lorenzetti, pues el partido no merece un análisis tan profundo: Fénix necesitaba ganar y planteó un esquema defensivo que, salvo un par de pelotazos y un error de Acevedo en el primer tiempo, sólo evidenció una falta de ideas y de capacidad que originaron vergüenza ajena. Es una abominación que equipos como éste participen en un torneo continental.
Esta llave dejó otra clase de interrogantes: ¿la U tuvo mala suerte o todos los arbitrajes serán como la basura que debimos tolerar ayer? El brasileño Heber Lopes dejó pegar a mansalva y, paradójicamente, terminó expulsando al jugador más golpeado del primer tiempo: Marino, a quien en rigor debió haber protegido amonestando a sus agresores. Estos son los jueces localistas que enturbian los campeonatos sudamericanos, en los que la mafia termina ganando copas fuera de la cancha para que las hinchadas de infelices disimulen sus frustraciones cotidianas.
Mucho cuidado con los guardalíneas: la U ya sufrió a uno cuando se eliminó a Alianza Lima. Los de ayer cobraban todo en contra de Universidad de Chile, absolutamente todo, incluso los choques hombro contra hombro.
Para finalizar, al menos esta vez El Mercurio mostró cierta galanura y reconoció el oficio que exhibió la U para sacar adelante una clasificación que sólo el trío arbitral puso en riesgo. El CDF, por su parte, hizo algo parecido: sus panelistas concordaron en que Universidad de Chile tuvo la suficiente personalidad como para no dejarse avasallar por el matonaje rioplatense. Sin embargo, los mismos comentaristas consideraron que el gol anulado a Fénix era legítimo (¿?).
En fin, hay de todo en la viña de Satanás. 

jueves, 18 de agosto de 2011

SUEÑOS DE CAZA


El camino es algo irregular, más bien pedregoso y pletórico de recovecos. Mientras camino, el sol comienza a elevarse sobre mi cabeza y el sonido prístino de un arroyo rebota en mis oídos. Escopeta en mano, sigilosamente avanzo con la guardia atenta al son de un agitado corazón que late esperando la aparición súbita de alguna presa. Repentinas ráfagas de viento ondean las copas de los arbustos aumentando la frecuencia de mis pulsaciones. El paisaje es verde y amarillo, aunque siempre dominado por un intenso e imponente azul gobernando desde el cielo. Deben ser varios los kilómetros que he avanzado ya, una incipiente fatiga muscular comienza a apoderarse de mis piernas. Los pies están mojados sin siquiera haberlos hundido en un charco de agua. No pocos minutos han transcurrido desde que partí, sigo muy concentrado en mi objetivo y no vacilo un instante en continuar hasta sentir mi dedo índice contraído en el gatillo. Recuerdo haber iniciado otro trayecto y a los pocos metros el olor de la pólvora en el aire y un par de tórtolas en la hierba. En esta ocasión, continúo estoico y casi tembloroso convencido de atestar de perdigones a una robusta perdiz. El aliento va extinguiéndose, el calor se intensifica, casi no puedo seguir adelante. Es el último minuto del partido, el trabajo ha sido intenso y a conciencia, la geografía de este nuevo valle es enrevesada pero siento que me pertenece. Cuando la fe se me esfumaba, un fuerte ruido activó todos mis sentidos y en cosa de fracción de segundo, se cerró uno de mis ojos al tiempo que mi hombro derecho se desplazaba atrás luego del disparo. Las revoluciones del corazón estaban ahora en las nubes, en el mismo firmamento azul que me guió todo el tiempo. Exaltado por la adrenalina corrí raudo a conquistar mi botín, que yacía ante mi admitiendo su derrota. Jamás perdí la confianza ni la obcecación y aunque antes había sucumbido a contiendas, la pasión con que siempre las enfrenté me han hecho grande como el enorme cielo azul. Ave Fénix, te he visto ya entre mis garras y no te soltaré sino hasta que tu lucha pueda siquiera llegar a convertirse en mi sometimiento.

martes, 16 de agosto de 2011

MANIPULADORES, IGNORANTES Y ORDINARIOS

El domingo 14 de agosto el CDF inició su programa La Fecha a Fondo con el habitual resumen de la jornada. Curiosamente, en el primer bloque jamás se habló de la U, como si no existiera. Sí se mencionó a la UC y fue catalogada como “el equipo del momento” . Por cierto, también hubo palabras para la estrepitosa caída de “los fantásticos” en el sur. Me pregunto: ¿acaso el choque entre la U y Cobreloa no era el más importante del fin de semana? Por historia, comparación y contexto no cabe duda alguna, y por lo mismo debió haber encabezado la transmisión.
Cuando llegó el momento de revisar el compacto del partido, los brillantes comentaristas no vieron ninguna mala intención por parte de Roco en la jugada de la expulsión. Me pregunto otra vez: ¿Y si Roco efectivamente aturde a Rebolledo o le fractura la nariz? ¿Entonces sí hubiesen justificado la expulsión?
La jugada que saca a este hampón de la cancha es una táctica barriobajera que consiste en embestir al adversario cuando éste se halla indefenso y, de hecho, es más peligrosa aún si acontece en el aire: el jugador puede estar desmayado y para más remate se azota la cabeza al caer.
Por su puesto, las páginas web de La Tercera, Terra y Cooperativa catalogaban la salida de Roco como “controvertida e injusta” y hacían énfasis en la molestia que generó en Acosta el arbitraje de Jorge Osorio. Sin embargo, jamás se mencionó que este mañoso DT preparó una estrategia basada en la continua interrupción del circuito creativo de la U mediante faltas violentas y reiterativas. ¿Qué esperaba entonces? ¿La impunidad? ¿El premio al juego limpio? Resulta obsceno que un tipo que se hizo famoso por destrozarle la dentadura a un compañero de profesión clame de manera plañidera por supuestas iniquidades en su contra. Hay que tener la cara más dura que Pinocho.
El Mercurio, por su parte, al día siguiente del triunfo azul sobre Cobreloa encabezó la crónica con la frase “un favor arbitral que el campeón no dejó pasar”. Seguramente quien escribió tal insolencia viste una sotana larga y piojosa, o tal vez un cintillo putrefacto.
Insisto: estoy seguro de que si Rebolledo termina en la clínica con una contusión grave todos los patanes de la prensa hubiesen respaldado la severidad del juez Osorio.
Sin embargo, pese a las vulgares manifestaciones de parcialidad antes señaladas, fue el suplemento deportivo de El Mercurio de Santiago el más descarado de todos, incluso condimentó su ardid con una clase magistral de manipulación del discurso: ¡sí, niños, El Mercurio tergiversando otra vez!
La entrevista realizada a Eduardo Vargas llevaba por título “Lo único que quiero es irme ahora de la U”. Semejante afirmación causó la sorpresa de muchos, pues en general Vargas se ve satisfecho e incluso feliz en el proceso encabezado por Sampaoli. La aseveración dejaba ver hastío y urgencia por abandonar el club. Pero al leer el diálogo en su totalidad el burdo fraude del periodista quedaba al descubierto: Vargas dice textualmente “quiero andar bien y llegar lo más arriba posible en la Copa Sudamericana, ser bicampeón con la U”.
¿No debería haber sido éste el título de la entrevista? ¿Por qué subestimar a los lectores de forma tan necia? ¿El autor creerá que puede propagar sus falacias sin que nadie lo note?
No contento con la exposición de su falta de clase, este informador de pacotilla calificó como “muy difícil y complejo” que la U repita el título del apertura. ¿Realmente aquello es tan imposible? ¡Para nada! Incluso lo más lógico es que Universidad de Chile pelee el campeonato otra vez. La verdad es que tanta insolencia fastidia demasiado. Gran parte del periodismo se incomoda mucho cuando las cosas andan bien en la U.           
Les contaré un secreto: quienes se especializan en deporte en las escuelas de periodismo son los estudiantes más discretos intelectualmente y los más malos para la pelota. Por eso debemos escuchar y leer tantas burradas.
Un consejo para el responsable de la entrevista a Vargas: compadre, los adjetivos “difícil” y “complejo” son sinónimos, así que no los use juntos porque está congestionando el idioma. Si quiere trabajar seriamente hágalo con un diccionario en la mano, para eso debe soltar las plumas de gallina y las cruces de barro.

lunes, 15 de agosto de 2011

UNIVERSIDAD DE CHILE 3 / COBRELOA 1


Recuerdo perfectamente los elogios de la prensa a la UC de Pizzi durante el desarrollo del torneo de apertura, en relación a que estaba siendo capaz de afrontar dos torneos con un funcionamiento idéntico rotando jugadores. Ya sabemos cómo terminó ese proceso. Ayer nuevamente escuché comentarios capciosos respecto a la “U” durante el desarrollo del partido. Es una praxis instalada en gran parte del medio ajar al cuadro azul, el mismo que intrépidamente esfumó al ensalzado equipo del barrio alto. “Que por momentos la escuadra de Sampaoli pierde la brújula, que está lejos del nivel del primer semestre, que no tiene finiquito” y otras patrañas similares. Tanto es así que anoche el programa de TVN que muestra los goles del recién iniciado torneo de Clausura señaló que la “U” tiene cuatro puntos, inaudito. Probablemente se enfatizará la desdichada expulsión del imprudente Sebastián Roco antes que la eficacia con que últimamente la “U” está enfrentando los compromisos en los que se ha propuesto ganar y no sólo ensayar. Salvo por el segundo de desconcentración del valioso Johnny Herrera, que permitió el empate parcial de Cobreloa, se refrendó la solidez defensiva que brindan Marcos y Osvaldo González a una zaga que precisaba urgente reforma desde las apariciones de Abarca como titular. Esperemos que el fuerte golpe en la región nasal que padeció Osvaldo no lo inhabilite en la presentación internacional del jueves. Aunque el equipo naranja no goza como antes de un nivel sobresaliente, no es elemental ni cómodo enfrentar al artero Nelson Acosta, que entre otras cosas venía en franco ascenso con su equipo. Con todo, el triunfo fue claro e inapelable y sirvió para consolidar el acierto absoluto en la contratación de Gustavo Lorenzetti; un jugador sagaz, veloz, valiente y de gran intelecto. Otro que brilló pero por su ausencia fue Charles Aránguiz. Impacienta no contar con un relevo equivalente en la zona media de contención; confiemos en que la apuesta por el joven Márquez será provechosa. El ingreso de Marino en el segundo tiempo ordenó la creación en ataque. Lo de Eduardo Vargas me parece innecesario de comentar, así como el insensato titular publicado en entrevista de El Mercurio del domingo sobre su anhelo por irse de la “U”. Tribuna masiva para instalar temas controvertidos con posible origen espurio y patoso.

jueves, 11 de agosto de 2011

LA INCÓGNITA DEL FÉNIX

Que los uruguayos de Fénix hayan venido a especular con un empate no fue ninguna sorpresa, estaba claro que su tarea se limitaría a cortar el circuito ofensivo que le propuso Sampaoli. Este escenario, por lo demás, no era extravagante para la U, basta recordar los partidos insoportables que le plantearon en el torneo de apertura: San Felipe, Santiago Morning y la aclamada UC de Pizzi fueron los ejemplares más pusilánimes.
Así las cosas, se cumplió con la tarea de derrotar a la visita sin recibir goles en contra. El asunto es: ¿con qué se encontrará Universidad de Chile el próximo jueves 18 de agosto? Y para ser más franco: ¿qué es Fénix en Uruguay?
Centro Atlético Fénix pertenece al Barrio Capurro de Montevideo. El club fue fundado el 7 de julio de 1916 e históricamente ha deambulado entre la primera y la segunda división. Su mejor marca aconteció en el 2002: ganó la Liguilla Prelibertadores luego de una brillante campaña que lo situó en el tercer lugar del campeonato. En la Copa Libertadores del 2003, su debut internacional, debió medirse con Corinthians, Cruz Azul y The Strongest, siendo eliminado en primera fase tras finalizar tercero en el grupo, aunque se dio el gusto de golear a los mexicanos por 6 a 1. Ese mismo año volvió a ganar la Liguilla tras terminar cuarto y participó en la Libertadores 2004, compartiendo el grupo con Once Caldas, Unión Atlético Maracaibo y Vélez Sarsfield. Nuevamente fue incapaz de acceder a octavos de final. Lejos de estabilizarse como un equipo copero tras esas dos participaciones internacionales, Fénix perdió la categoría en la temporada 2005-2006 y sólo volvió a jugar en la división de honor 3 años más tarde. El actual plantel se ganó el estrenado cupo a la Copa Sudamericana tras haber conseguido el cuarto lugar en el período 2010-2011: de 30 partidos ganó 11, empató 12 y perdió 7, marcó 44 goles y recibió 35.
Fénix es un equipo que saca escasas diferencias, que está obligado a derrotar a la U y que debe cuidar su valla con recelo, pues un gol en contra los liquidaría. Conociendo a nuestro intrépido DT, será precisamente aquella la meta a conseguir y saldrá a atacar. ¿Qué hará Fénix? Da lo mismo. Por fin la U posee la garantía de ser un equipo activo y valiente. Más valen cien pájaros volando que uno en la mano.

miércoles, 10 de agosto de 2011

UNIVERSIDAD DE CHILE 1 FÉNIX 0

Durante el desarrollo y luego de finalizado el primer partido de la “U” por Copa Sudamericana, observé una tónica general tanto por parte de hinchas reconocidos como de periodistas no abanderados esgrimiendo que el resultado fue malo para los azules. Algunos incluso osaron condenar a jugadores asignándoles calificativos bastante destemplados e irracionales. Para mi esto no es más que el reflejo de nuestro mediocre e histérico medio futbolístico. Recién se comienza a disputar este torneo y el exitismo de un ambiente desprovisto de logros deportivos vuelve a caer en la necedad de buscarle “la quinta pata al gato”. Me parece que fue el propio Sampaoli quien inteligentemente puso las cosas en perspectiva evaluando el cometido del equipo de manera correcta. Si bien es cierto la victoria pudo ser por una diferencia mayor en goles, la distancia futbolística con el ultra defensivo equipo uruguayo no es materia de titubeo. Si Johnny Herrera se quedaba en el camarín tomando café probablemente el resultado hubiese sido el mismo. En Uruguay el escenario será distinto, con un Fénix que deberá ir en busca del gol y con la “U” disponiendo de espacios para encajar alguno. Sólo un gol azul implica tres de vuelta por parte del cuadro charrúa. Por lo visto ayer, ¿puede algún analista serio concluir que la clasificación de la “U” está en serio riesgo luego del resultado conocido? Esta vez no me detendré a comentar la participación de cada jugador, acotar solamente que es preocupante la ola de lesiones y que se requiere la presencia de Marcos González en defensa para no tener apuros en los predecibles ataques aéreos que se producirán.

Sólo la eliminación de la llave podrá transformar el de ayer en un mal resultado. Lo irritante es la carencia de objetividad y la presencia de ineptitud para emitir juicios futbolísticos. Con altísimo grado de certeza los mismos que ahora sacaron el arsenal de pesimismo serán los primeros en embarcarse en el carro de la victoria si en la vuelta nuestro león vuelve a ganar el partido. Auguro un nuevo triunfo ante un equipo mezquino como el visto ayer en el Nacional.

lunes, 8 de agosto de 2011

LA RABIETA LADINA


El partido que estaba programado para el sábado 6 de agosto entre la U y Ñublense no se jugó porque el árbitro Claudio Puga estimó que la cancha no reunía las condiciones básicas para hacerlo y, además, porque podría ponerse en riesgo la integridad de los jugadores.
El gimoteo de los dirigentes de Ñublense se desplegó de inmediato y su gerente de apellido autóctono Hernán Rosenblum esbozó un comentario descomedido: “el partido podía jugarse y el árbitro se aceleró. No quiero ver debajo del agua”.
Habría que decirle al señor Rosenblum que de haberse efectuado el compromiso efectivamente hubiera podido ver debajo, encima e incluso dentro del agua.
El nuevo DT del equipo de Chillán, el melindroso Jorge Garcés, no perdió tiempo y alineándose con la dirigencia expresó: “prefiero no emitir un juicio. Yo me baso en la visión de la gente del club, que dijo que se podía jugar”.
Desde esta humilde tribuna proponemos al señor Garcés como el lacayo de agosto, mes de los gatos en celo.
Bueno, esta comedia de mártires representada con tanta suspicacia sólo evidencia una rústica frustración: la de no poder sacar ventajas deportivas a expensas de un club que representará a Chile en un torneo internacional. Y claro, Sampaoli había preparado una formación alternativa debido a que el partido con Fénix de Uruguay es el martes, lo que sólo daba dos días de descanso a los titulares.
Últimamente ha sido habitual este fenómeno de sabotaje soez en contra de la U: ya lo habían sufrido Markarián, Basualdo y Pelusso. ¿Qué está pasando en el campeonato chileno? La nobleza y el sentido común se olvidaron hace rato y sólo reinan la decadencia, el cinismo y la sagacidad intrigante.
Qué indecoroso ejemplo le están dando los dirigentes del “jurgol” a los niños del país: con sus disertaciones envilecidas justifican el truco sucio y la maquinación. Curiosamente, estos líderes de barro son los mismos paladines del fair play.
Moraleja: detrás de los discursos altruistas siempre acecha la versión contraria del ideal sostenido. 

sábado, 6 de agosto de 2011

SOBRE LA PRENSA Y OTRAS BASURAS

Habitualmente reviso la prensa en Internet para averiguar novedades acerca de la Universidad de Chile, especialmente en esta época de eventuales fichajes. También exploro los comentarios que cada uno de los artículos posee, especialmente los que realizan los hinchas de la U, que van desde los más optimistas hasta los más apocalípticos. De vez en cuando tropiezo con algún seguidor de la UC que aún reclama el arbitraje de Osses o con algún colocolino luciendo su prepotencia de ultraderecha poblacional.
Sin embargo, estas riñas virtuales son sólo sombras de ignorancia y de estupidez sazonadas con faltas de ortografía y, en rigor, no le hacen daño a nadie. Lo que sí causa molestia es la artería de los medios de comunicación.
El lunes 31 de julio el sitio de La Tercera pregonó que la U adoptaría el sistema de entrada 2x1 para el partido con Deportes Concepción, como una forma de mitigar la falta de convocatoria acontecida en el pleito con La Serena. El medio aseguraba que habían asistido a ese partido apenas 3 mil personas. Lo curioso es que el mismo portal manifestó dos días antes -el sábado 29- que habían sido 4 mil los hinchas que llegaron al estadio. En tanto, las transmisiones radiales hablaban de 5 mil espectadores.
¿Qué sentido tiene manipular los datos de esa manera? ¿Por qué bajar artificialmente la cantidad de asistentes a casi la mitad de los que realmente fueron al estadio? ¿Acaso para darle cáscaras a los chanchos que vomitan contra la U? Tal vez quien escribió semejante despropósito sea, precisamente, uno de esos chanchos... Uno de esos chanchos blancos que llevan 500 gaznápiros a su ciénaga.  

viernes, 5 de agosto de 2011

TIRRIA INCONTENIBLE

Por estos días he leído comentarios de periodistas, forofos, sujetos y “reporteros de redes sociales” pretendiendo atesorar la categoría moral en el uso de la palabra “fracaso”. Es común observar arrogancia en algunos periodistas pertenecientes a medios de alto espectro que presumen gozar de una jerarquía suprema. Se citan frases remilgadas tales como “en este país se le teme a la palabra fracaso” (pueden comprobar que la usé “sin miedo” en mi columna del día 29 de julio). Sinceramente me causa risa y vergüenza; los estímulos publicitarios superan la cordura. En Chile la mentada palabra está reservada casi en forma exclusiva para los tres mayores clubes del fútbol profesional. Es allí donde ésta puede generar réditos de carácter económico o de simple regocijo. La “U” está eliminada de la Copa Chile y lo único que se enfatiza es el supuesto fracaso que ello representa. Veamos: por tercera vez consecutiva la “U” se clasificó a la Copa Sudamericana, idéntico premio que obtiene el ganador del estrafalario torneo nacional denominado “Copa Chile”. El año pasado la final de esta competición fue disputada por dos equipos de segunda división (uno ascendió ese mismo año) y el que perdió aquella definición, ayer tuvo el derecho de luchar por un cupo al certamen internacional frente al actual campeón del fútbol chileno. Algo no cuadra en relación a los reglamentos resueltos por la ANFP, que más bien parecen estar motivados por intereses electorales. Si estar en segunda división significa “perder la categoría”, ¿cómo es posible que exista la posibilidad de representación internacional del país en tal calidad? La máxima probabilidad era la que finalmente ocurrió, quedando clasificado el equipo de primera división. El costo de este logro fue elevado pues hubo que machucarse bastante ante un equipo del ascenso, ¡en dos partidos! Podemos agregar que el primero de ellos se jugó en una cancha cuyo estado era deplorable. Son las incoherencias del consecuente fútbol chileno carente de triunfos.
Si quedar eliminado de una competición tan disparatada constituye un fracaso y no se es capaz de mirar en perspectiva la situación real del club aludido, no me extraña que los celos de antagonistas y el fastidioso afán de imparcialidad de ciertos periodistas rayen en lo melodramático.

jueves, 4 de agosto de 2011

¿ ES LA VERDADERA SELECCIÓN CHILENA?

Me llamaba profundamente la atención la calidad de los nombres de la selección nacional: los jugadores que son del gusto de Borghi.
Paralelamente, me preocupaba la ausencia de futbolistas que se destacan en el medio local, en especial los jugadores que formaron parte del plantel campeón del Apertura 2011.
¿Cómo se explica que Eduardo Vargas no haya sido nominado? Es un valor descollante por su velocidad y simpleza a la hora de sacarse jugadores de encima. Fue, ni más ni menos, LA FIGURA del campeonato.
¿Por qué Borghi no llamó a Johnny Herrera si era por lejos el mejor arquero chileno del primer semestre? Increíblemente, este DT eligió a Garcés como tercer guardameta, el mismo que en los partidos decisivos de su club sólo mostró inseguridad y pánico escénico, rasgos inaceptables que impiden confiar en él a nivel internacional.
Tampoco logro comprender cómo es posible que se citara a Luis Jiménez: jugó todos los partidos y nunca hizo nada. ¡Se perdió goles en la línea! No cabecea, no da juego y lo más detestable: es cobarde y pecho frío, saltó en todas las pelotas divididas y no metió ningún pase con ventaja a los delanteros. En síntesis, cero aporte.
Otro caso que no concibo es el del capitán inamovible de Borghi: Claudio Bravo. Un jugador mediocre, sin don de mando, nunca mostró liderazgo, ni para ser capitán ni para ordenar con carisma la retaguardia del equipo. Su error fue decisivo en la eliminación a manos de Venezuela, situación imperdonable si se considera que ya cargaba con un yerro grosero ante España en el último Mundial. Disparate que casi ocasiona la exclusión y que condenó a Chile al segundo lugar del grupo y a jugar contra Brasil, un rival inexpugnable para Bielsa.
Sin ser erudito, se puede asegurar que varios jugadores de la U debieran formar parte del seleccionado. Sin embargo, mirando con más cuidado todo este proceso -al actual DT y a sus amigos bajo las sombras- no tengo dudas de que aquellas ausencias son beneficiosas para la U, así sus figuras se mantienen enfocadas de manera estricta en los desafíos del club y se desmarcan definitivamente de un proceso que es un repulsivo y descarado negocio de los compinches de Borghi.

Por Juan Pablo Truyol 

miércoles, 3 de agosto de 2011

UNIVERSIDAD DE CHILE 2 DEPORTES CONCEPCIÓN 0

Ayer miércoles la U debía cerrar el exitoso primer semestre del 2011 clasificando a la Copa Sudamericana. Para ello tenía que derrotar a un equipo mañoso, complejo y rápido en el contragolpe: Deportes Concepción.
Se preveía un partido difícil y así fue: la U comenzó muy bien y después se  enredó con el exceso de velocidad, la ausencia de un habilitador y el juego brusco dispuesto por el malicioso DT Óscar del Solar.
El ingreso de Marino permitió la libertad de Lorenzetti y la U ganó en precisión, tanto así que el gol de Canales llegó 11 minutos después de efectuada tal variante. Finalmente, como ya aconteció en otros pleitos, el equipo rival estaba muy cansado tras correr más de una hora sin balón y sucumbió de manera justa.
Reflexiones:
  1. Johnny Herrera es el mejor arquero chileno del momento, así de simple. Le llegan poco y siempre responde. Además, es un portero sobrio.
  2. La tarea de Osvaldo y de Marcos González fue extraordinaria, pues son jugadores de selección: brillante juego aéreo, pierna fuerte, sacrificio y personalidad. Justo lo que la U necesitaba.
  3. José Rojas se ve muy complicado con la línea de 3 en la que insiste Sampaoli: pierde muchos mano a mano, se equivoca en la salida y tiende a cerrar hacia el centro de la zaga cuando ésta ya se halla cubierta, generando un vacío peligroso a sus espaldas.
  4. Es inconcebible que Matías Rodríguez esté en la banca. La famosa e innecesaria línea de 3 incide en su marginación, pues Sampaoli se empecina en usar al discreto Albert Acevedo en este esquema, un jugador al que le falta desborde y vigor en las pelotas divididas.
  5. Muy bien Charles Aránguiz, un mediocampista valiente y solidario cuya ausencia se nota demasiado. Sólo debe rematar más al arco, pues suele llegar con espacio suficiente.
  6. Eugenio Mena progresa día a día y es titular indiscutido. Tiene que refinar el centro atrás y el tiro de distancia.
  7. Bien Lorenzetti, ha hecho en dos partidos mucho más de lo que hizo Pérez García en un semestre completo. Y con suerte costó la mitad. Moraleja: los dirigentes que no saben de fútbol sólo deben extender su chequera y abstenerse de tomar decisiones que únicamente conciernen a los técnicos.
  8. Muy bien Eduardo Vargas: venía de una lesión y cada vez que encaró sacó ventaja con la elegancia que le es habitual. Otro jugador de selección.
  9. Da la impresión de que Gustavo Canales tendrá un segundo semestre magnífico. Se ve más cómodo y ágil. Convirtió un gol clave y cada vez encuentra los espacios con mayor facilidad. Con Lorenzetti y Marino en cancha tendrá aún más opciones de convertir.
  10. A pesar de ser sacrificado con el ingreso de Marino, Francisco Castro se está consolidando lentamente. Ayer se vio un poco incómodo por la izquierda, pues aquella no es su posición: sus goles siempre se han concretado desde el perfil derecho del ataque.
  11. Guillermo Marino es un jugador diferente, posee un refinado instinto geométrico capaz de desarmar a las defensas más intrincadas. Su presencia es primordial para evitar el choque iluso de los delanteros.   
  12. Lo de Rivarola es cuento aparte: insuperable con balón dominado y criterioso para habilitar con ventaja. Hasta pifiando hace goles en la U. En ciertos momentos del partido puede formar un tridente creativo de temer junto a Marino y Lorenzetti.
  13. Si bien jugó muy poco, Rebolledo se vio ganoso y seguro. Con más minutos en cancha debiera andar bien.
En suma, el triunfo ante Deportes Concepción fue arduo, muy valioso y generó algunos reparos. El más reiterado es la obstinación irritante con la maldita línea de 3: la U llegó al título mediante una actuación excepcional cuyo cimiento fue la conformación de una línea clásica de 4 zagueros, entonces ¿para qué seguir experimentado e incomodando a los jugadores con un sistema antojadizo? Si la U formara en defensa con Matías Rodríguez, Osvaldo González, Marcos González y José Rojas tendría la mejor zaga del torneo. 

Es de esperar que contra el peligroso Fénix de Uruguay el DT Sampaoli guarde en el velador aquella táctica suicida.   

martes, 2 de agosto de 2011

LOS FANTASMAS GLORIOSOS

Aún con el sabor incomparable de la hazaña vivida hace poco más de un mes -la goleada a la UC- les cuento una aventura que viví el lunes 31 de julio recién pasado…
Quedaba muy poco para que la oficina de Gas Valpo Viña cerrara sus puertas y me colé a pagar para evitar el agua helada. Cuando me toca el turno, noto que en la caja del lado el mismísimo Gino Cofré realiza idéntica operación. Nuestras miradas se cruzan y lo dejo de observar sin decir nada. Luego de recibir el vuelto subo la voz considerablemente y digo:
Eduardo Gino Cofré, ¿sabe que aquel grandioso triunfo de la "U" ante Colo Colo en el que usted fue la figura con dos golazos es un momento inolvidable en la historia del club? Esa victoria terminó con la maldición. Por fin se le ganaba bien y con propiedad al equipo de Pinochet. Después de ese triunfo nunca más fue lo mismo para nosotros. Ese día se acabó la oscuridad con la que creció mi generación. Desde ese día la "U" le dijo adiós al triste legado que la dictadura militar le impuso al club y usted, señor, fue actor principal junto a otro gigante: el arquero Sergio Vargas, que aquella tarde le atajó un penal a Borghi.
Cofré me escuchaba rojo de pudor y nadie interrumpía. Finalmente me acerqué y le ofrecí mi mano, él me dio la suya y le dije: como ya seguramente adivinó, yo estaba en el estadio. Gracias por ese maravilloso regalo, nunca lo olvidaremos.
Atinó a sonreír agradecido y yo me fui, feliz de esa oportunidad que la vida me había dado y feliz de recordar algo tan grande.
¿Se acuerdan de esa camiseta azul oscuro? Ese tono azul tan concentrado fue el indicio de que las cosas cambiarían para siempre.

Por Samuel León